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La Coctelera

Categoría: Relatos

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Jueves 24 de septiembre, Dammiel Mora y los poemas del Arroyo en la casa del mezquite

JUEVES 24 DE SEPTIEMBRE, 8:30 PM, LA CASA DEL MEZQUITE, ALDAMA 22, ATEMAJAC DEL VALLE, ZAPOPAN JAL, ENTRADA LIBRE.

Relatos

Parte 4- Ubicando a David, chambeando en el centro y preparando el regreso a Gdl…

A primera hora del día siguiente, me puse a idear algún nuevo modo de conseguir dinero para sobrevivir un día más en el DF, recordé que en mi maleta traía el sombrerote multicolor de payaso que mi ex amor marmolero me regaló el año pasado…así que me pinté la cara de payasita, y me salí a chambear un rato al centro, dato curioso: un día antes anduve buscando un ciber y no pude encontrarlo, y esta vez, caminando por el centro: lo encontré…le escribí un mail a mi amigo David pidiéndole ayuda para regresar a Guanatos, le dejé mi numero de celular y salí del ciber hacía el centro para ganarme el pan de ese día payaseando…decidí actuar en la calle de fray Pedro de gante, y descubrí que tenía mas éxito como payasa que como mimo, ya que los niños pequeños se me acercaban más; a las 12 del día mi boina en el suelo ya estaba rebosante de monedas…recogí lo ganado y me desmaquillé en una banca cercana, me quité el sombrero que tanta suerte me trajo, mientras el grupo “nahua”, tocaba en plena calle “Orfeo negro”, rodeados de gente a un lado mío…la nostálgica canción y el sombrero de payaso en mis manos, me trajeron el recuerdo de mi amor marmolero…cerré los ojos recordando el preciso momento en que Chava me regaló ese sombrero, estaba trepado en la cabina de la camioneta de su trabajo, y yo desde el piso lo miraba maravillada mientras él me ponía en las manos sombreros de todo tipo, gorros de arlequín, boas de plumas de colores, sombreros de cowboy como los que usa Bunbury…y finalmente ese de payaso…recuerdo que con los brazos cargados de cosas le dije sacada de onda: “¿y yo que carajos voy a hacer con todo esto?”, y Chava sonrió con su sonrisa de Rodney Harvey, “haz lo que quieras con ellos, véndelos, tíralos, quémalos, rómpelos, guárdalos…de algo te han de servir”-(dijo)- y vaya que me sirvieron, el sombrero causó sensación en mi actuación, acaricié el sombrero con un sentimiento de gratitud eterna por Chava…sonreí con un consuelo grato en mi pecho: “no podemos estar juntos Chava, pero igual que Forrest Gump con Jenny: yo te llevo conmigo a donde vaya”…con esa emoción hermosa en mi pecho, le pedí a Dios por Chava, y caminé en dirección al zócalo con San pascualito rey sonando en el mp4:

“Te voy a quemar,

Para no saber donde estás,

Para que mi espalda

No te pueda mirar,

Te voy a ignorar

Aunque le grites a mi dolor,

De velarte todas las noches,

Y no poderte tocar…”

Llegando al zócalo, colas interminables de gente esperaban poder entrar a una exposición de arte, otros hacían filas para que una señora anciana les hiciera una “limpia”, la señora les pasaba un sahumerio por el cuerpo hablando en una lengua autóctona, luego les frotaba hierbas y un huevo por toda la cabeza, ella al final les decía que le dejaran “lo que fuera su voluntad”, y vaya que los chilangos estaban de muy generosa voluntad, pues el bote de la santa sacerdotisa estaba rebosante de monedas de diez y billetes de 20 y 50 pesos…otros más leían la mano y el tarot, de 20 a 70 pesos la lectura, una extraña voz me desconcentró de todo aquello: “te leo tu suerte en las cartas y si no te digo verdades no me pagues nada maja”…voltee a mirarla, era joven, morena, vestida como gitana, le pregunté cuanto, dijo que 20 pesos…la fulana revolvió las cartas y yo corté el mazo, lo habitual, por mi, por mi casa y por lo que deseo saber…esperaba que me preguntara las cosas en vez de afirmármelas, como lo hacen todas las charlatanas, pero me sorprendí mucho, cuando con un fluido acento ibérico, me dijo: “tu no eres de estas tierras, vienes huyendo de tu pasado, un mal amor te hizo salir corriendo del lugar del que vienes, es un hombre delgado, joven, majo, blanco, de cabellos oscuros, las cartas no mienten”…abrí los ojos perpleja, pero no le dije nada…la gitana prosiguió: “ese hombre también arrastra tu recuerdo que no lo deja ser totalmente feliz, te ama, pero aquí aparece una mujer que lo ata y manipula…el es un hombre cobarde, que solo te ha hecho sufrir”…la pitonisa dejó las cartas a un lado y tomó la palma de mi mano…suspiró profundamente y dijo: “hay éxitos en tu futuro, un hijo, y la línea del amor se parte en 2, quiere decir que tu corazón ha amado a 2 hombres, uno es la pasión de tu vida, y es inestable, voluntarioso, no lo puede domar nadie, el otro es tranquilo, fiel y te ama devotamente, tu corazón estuvo hace poco confundido entre estos 2 amores, el tranquilo te conviene más, con el otro jamás dejarás de pasar penas, debes cuidarte y no fumar, tienes dañados los pulmones y el corazón, te desvelas mucho”…en ese momento supe que estaba ante una verdadera tarotista, yo no le había dicho nada, no sabía nada de mi, y en cinco minutos me había hablado de Guanatos, de Salvador y de Alejandro…le di los 20 pesos y le pregunte de que parte de España venía, el acento le cambió en un flashazo, de gallega a chilanga: “soy de acá de peralvillo manita, pero cuando hablo como española me caen más clientes”…solté una espontanea carcajada y le dije: “me cae que eres una chingona”…después fui con doña Lupis y me comí 4 huaraches de hongos con queso y flor de calabaza…me tomé un café en sanborns azulejos, y regrese caminando al hotel, recordando las cosas que me dijo la gitana de peralvillo, 2 amores, uno tormentoso y el otro sereno, el infierno y el cielo, la paz y la turbulencia…ya en mi cama, cerré los ojos parafraseando a Agustín Lara:

“los amores de mi vida están dispersos, son como un laberinto en mi memoria…”

Cantinas Relatos

Segundo día en DF.

Parte 2-Paseando en la alameda central, comiendo en el bar la opera, y pisteando en el salón corona…

-El segundo día en el DF me levanté temprano, me di una ducha y miré por la ventana el cielo gris y frío de la ciudad…el monumento a la revolución se alzaba ante mis ojos glorioso, como gigante inmortal e imperturbable, indiferente a las glorias e infortunios de la urbe más poblada del mundo…salí del hotel con poco dinero en los bolsillos y el mp4, me di cuenta de que la atmosfera y ambientes capitalinos son completamente diferentes a los de Guanatos, en el DF no hay cielo azul ni calles vacías, yo por más que buscaba el sol no lo encontraba, pero llegando a Reforma el tamaño de las avenidas y los edificios me dejaron perpleja e impresionada, una señora con mandil despachaba detrás de un comalote: quesadillas de flor de calabaza, de chicharrón, de frijoles y de hongos…llegando a Juárez, puse en el mp4 “chilanga banda” de Café Tacuvba, llegando a la alameda central ya se veía la torre latinoamericana, un chico ataviado como la santa muerte permanecía inmóvil trepado en un cajón, con la guadaña en una mano y un cofre de madera en la otra, rodeado de gente, y un sombrero lleno de monedas a sus pies, yo le puse una moneda en el sombrero, me extendió el cofre de madera para que yo tomara un papelito con mi suerte…sonreí y me alejé con rumbo al centro, mientras café tacuvba sonaba alto en mis oídos:

“pachucos, cholos y chundos,

Chinchinflas y malafachas,

Acá los chompiras rifan,

Y bailan tibiritabara…”

Cruzando eje vial, me adentré al centro sintiendo nostalgia de la compañía de mi madre, que ama y disfruta enormemente el DF, me metí a sanborns de los azulejos a comprar un cargador para mi celular, de salida me encontré a un cilindrero tocando el vals Alejandra, (autoría de mi tatarabuelo, Enrique Mora), y caminé con dirección a 5 de mayo para encontrar el bar la opera, llegando al bar, los meseros me ofrecieron mesa de centro, yo preferí preguntarles si no tenían gabinetes que no estuvieran reservados, me acomodaron en un gabinete muy cercano al baño de damas, pedí la carta y una cerveza corona, frente a mi estaba un tipo joven, parecido a Daniel Giménez Cacho, de tipo intelectual: leyendo un libro de José Saramago. me sonrió abiertamente y yo le devolví la sonrisa, me tomaron la orden y pedí enchiladas suizas, el arribo de la cervecita me pareció algo glorioso, me puse a explorar detenidamente el exquisito decorado del lugar, entrar en la opera da la sensación de volver al pasado décadas de tiempo, las enchiladas suizas llegaron, pero no eran verdes, como me las daban en Guanatos, estas eran en salsa de tomate, gratinadas en una sabana de queso, y aparte me pusieron cebolla en vinagre y salsa verde para que yo las comiera al gusto…saqué de mi bolsillo el papelito con mi suerte que me dio el chico vestido de santa muerte en la alameda, me dio risa cuando leí en voz muy baja: “haz avanzado muy lejos para vivir nuevas aventuras, disfrútalo”…me comí orgásmicamente las deliciosas enchiladas, con tragos pequeños sorbí mi cervecita, pagué la cuenta y de salida escuché la voz del tipo del libro de Saramago: “adiós guapa…”, voltee de reojo a verlo y le respondí la despedida: “hasta pronto mano”…

Ya fuera medité hacía donde enfilar mis pasos, en el DF debía encontrar un lugar ideal para hacerlo mi cantina habitual, como en Guadalajara lo es La Fuente, anduve por tacuba, por motolinia, por gante y 16 de septiembre, en bolívar me topé con un lugar retacado de gente, y unos aromas deliciosos a tortas, quesadillas y tacos de toda índole, el bonito lugar tenía además una barra donde alegres parroquianos bebían cerveza de barril…al igual que en Guanatos con la fuente: lo mío por el salón corona fue amor a primera vista, entré a merodear sus interiores con asombro, un amable señor en la barra me avisó que junto a él había lugar, me senté a su lado y pedí un cerveza clara de barril, me dieron caldo de camarón y me enteré que el amable cantinero se llama Julio, (parece que en todas las cantinas hay un julio, pero a diferencia del julio de la fuente: este si era muy amable y servicial)…entablé conversación con los 2 sujetos a mi lado, el que me avisó que había lugar en la barra es un lindo señor que trabaja en el gobierno del DF, su nombre es Chalao, y del otro lado tenía a un joven biólogo marino venido de Veracruz, le conté a don Chalao mientras me tomaba mi cerveza, que iba de Guadalajara, que era mi segundo día en el DF, y que andaba vendiendo el cd de mi hermano Carlos a fin de solventarme algunos gastos en la ciudad, el cordial señor entonces me presentó al dueño del lugar, que me compró un disco casi al momento de decirme “mucho gusto”, el biólogo marino no quiso quedarse atrás y también me compró un cd. El caldito de camarón me llegó a la panza cálidamente, a la segunda cerveza don Chalao me dijo que se retiraba porque tenía que ir a comprarle comida china a su nieta, pero me dijo que al día siguiente volvería, que esperaba encontrarme ahí para seguir charlando, y que no me preocupara por mi cuenta: porque él me la invitaba…me despedí de el estrechando su mano con gratitud, me tomé otra clara y el biólogo marino me contó que esa noche era cumpleaños de su hermana, que iban a festejarlo en un bar de la condesa, y que yo estaba invitada, me dio su teléfono y quedé de llamarle más tarde para ver donde nos veíamos…salí del salón corona y tomé un taxi ecológico a mi hotel, en el oxxo de la esquina compré una botella de agua mineral y unas sabritas, subí a mi habitación pensando en llamarle al biólogo marino un par de horas más tarde para ir al festejo de su hermana…una hora más tarde yo ya estaba dormida…no desperté hasta que los rayos del sol entraron en el cuarto al día siguiente...

Relatos

Tour chilango en unos días, (o "acá los chompiras rifan, y bailan tibiritabara"...

Parte 1-primer día en el DF.

Hospedaje en el Ibiza y comida en el restaurante Arroyo con Gustavo y sus 2 hijas…

-Un día cualquiera amanecí con la convicción de darle un giro de 180 grados a mi vida, así que decidí hacer una maleta, comprarme un boleto de autobús, y largarme a la gran Tenochtitlán, ciudad de los excesos, las grandes luces y los espectaculares del tamaño de los rascacielos…una vez hecha mi maleta: me di cuenta de que la decisión de cambiar de vida y de aires es solo cuestión de un segundo de valor, ni más ni menos…no miré ni una sola vez atrás para abordar el autobús y salir disparada hacía la noble y muy leal ciudad de México…no dormí en todo el trayecto madruguero, todo el camino fui escuchando en mi mp4 canciones que me recordaban todo lo que estaba dejando atrás: la comida de mi madre, las tardes acompañando a trabajar a mi amigo Juan en su carro, los cariños y te amos de Alejandro, mi compañero sentimental de los últimos tres años…las tortas ahogadas y el pozole, las cervezas y los amigos de la cantina la fuente, y aquel amor ingrato, pasión devastadora de mi vida, confinado y resignado a su sencilla vida de empleadito de su padre, y amarrado para siempre por gratitud a una mujer que no ama…las luces de Guanatos se alejaban de mi vista, y la carretera nocturna me abrigaba con sus aromas de pasto quemado y cacas de vaca, en algún momento lloré un poco, pero al poco rato la emoción de conocer algo nuevo me disipó las añoranzas Guanateras, la visión de los impresionantes edificios de la ciudad de México se me reveló como al quijote los molinos de viento…llegando a la central una multitud de gente como hormiguero gigante se atropellaba unos con otros, unos saliendo de la central y otros entrando…el primer taxista me cobraba 80 pesos hasta mi hotel en la colonia tabacalera, le dije que no, que gracias, otro ya me estaba saliendo al paso tomando mi maleta y diciéndome con el clásico cantadito capitalino: “yo te cobro 50 carnalita”, así llegué como mi bolsillo me lo permitió, al hotel Ibiza, (antes me hospedaba en el new york, pero como es mucho más caro, ahora prefiero quedarme en el Ibiza)…me dieron una habitación en el tercer piso, con agua caliente, línea telefónica, tv por cable y vista al monumento a la revolución. Un amigo músico, (Gustavo), me marcó a las 10 de la mañana para invitarme al ensayo de su nuevo disco, y en lugar de dormirme un par de horas a causa de la desvelada del viaje: salí pitando del hotel después de un buen baño reparador para encontrarme con mi amigo en la estación “la joya” del metrobus, cerca de ahí esta el estudio de grabación donde mi amigo ensaya sus canciones, sin desayunar y más desvelada que borracho en domingo: presencié la fabulosa actuación de Gustavo y su grupo de músicos, interpretaron cerca de 40 canciones, todas estupendas, más de 2 me hicieron llorar de emoción, pero más quise llorar cuando un sismo relativamente fuerte interrumpió el ensayo. Tomé conciencia de que el DF es zona sísmica, y por poco me da un ataque de ansiedad generalizada, afortunadamente todo sucedió muy rápido y no hubo daños que lamentar en la ciudad. Al terminar el ensayo, mi amigo me invitó a comer a un restaurante famoso del DF donde acuden a comer varios artistas: el restaurante “Arroyo”…creí que ir a comer a un restaurante que lleva por nombre la palabra que más relacionada está a las desgracias de mi vida: era presagio de mala suerte para mi primer día en el DF, aún así mi amigo insistió en lo mucho que le agradaba el lugar, y como a caballo regalado no se le mira colmillo y mi amigo estaba invitando la comida: sus hijas, él y yo irrumpimos en el restaurante Arroyo para degustar una comida que me dejó más inflada que botarga de picachú…la capacidad alimenticia de Gustavo y su hija menor me dejaron boquiabierta, su otra hija, la mayor, come con recato, pero la niña más chica y Gustavo comen con un singular entusiasmo que sorprende a cualquiera, sobretodo tomando en cuenta que la niña es pequeñita y muy delgada. Hablamos de música y tuvimos debates interesantes sobre nuestros gustos, donde mi Gustavo mostró su inconformidad hacía mi admiración por Enrique Bunbury, después fuimos los 4 a un tour por el centro de la ciudad, en la camioneta de mi amigo recorrimos varias calles, más tarde me dejaron en el hotel, y ya era muy tarde para salir a turistear por la ciudad, así que me metí en mi habitación, me di otro baño, me tomé 2 pastas para dormir, y revisé la programación del cable, encontrándome la mala nueva de que la mayoría de los canales: eran pornos…así que a las doce menos diez de la noche: apagué la tv y me quedé dormida soñando con un lugar donde el cielo aun es azul, se comen tortas ahogadas, se bebe tequila y los mariachis tocan todo el tiempo…

Ensayo Relatos

James & Pier, 6 años después, segunda parte...

Después de aquel reencuentro entre Pier Angeli y James Dean en un universo paralelo luego de 6 años sin verse, ambos amantes charlaron una noche de septiembre de 1961 dentro del carro de Pier, ambos estaban estacionados afuera del edificio de departamentos donde James Dean vivía en west Sixt-eight street, New York…eran las 4 am y Pier permanecía en silencio, en el asiento del conductor, observando a Jimmy que bebía grandes sorbos de cerveza y fumaba un cigarro tras otro, Pier serena, dócil, había regresado a recuperar el amor de Jimmy, y Jimmy, tosco, rabioso y rencoroso, con un rostro atormentadamente poético, miraba a Pier como un animal a punto de atacarla desde las sombras...furioso, herido, Jimmy se aferró a la botella de cerveza, volteó hacia Pier, y con toda la amargura contenida por años, exigió:

-"Dime porque regresaste, dime que soy en tu vida, dimelo"...

Bebió otro sorbo de cerveza, esperando con angustia la respuesta de Pier, que le tomó la mano y delicadamente respondió:

-"Eres alguién muy importante en mi vida..."

-"No!!!...(rugió Dean)...¡¡dime que soy el amor de tu vida, que nunca me olvidaste, que todos los días pensabas en mi...¡¡¡"

Y volvió Jimmy a refugiar su esperanza en su cerveza...esta vez acarició la boca de la botella con los dedos mientras Pier le tomaba la otra mano, acariciándola con comprensión, los labios de la italiana se abrieron y Jimmy cerró los ojos para deleitarse con sus palabras...

-"Volví porque te quiero, eres el amor de mi vida, vine a recuperar lo que perdí hace años, te dejé por idiota, todos los días de estos 6 años pensé en tí..."

Como si una soga hubiera asfixiado el cuello de Dean durante años y de pronto se sintiera liberado: una honda satisfacción inundó el pecho del eterno adolescente...

Una mano en la cerveza y otra en la mano de Pier, que lo miraba tiernamente, el alivio de Dean duró poco...el añejo dolor por el abandono de Pier años atrás, el rencor concentrado contra el marido de ella, Vic Damone, y la carga de 6 años de recuerdos amargos le hicieron sentir un repentino amor-odio por Pier...se volteó hacia ella con una mirada brutal de desprecio, sin soltarle la mano, jamás había mirado Dean con más rencor a nadie...

"¿Sabes algo Pier?, (le dijo): Mi vida sin ti ha sido un infierno de años...la vida sin tí simplemente dejó de importarme...yo me perdí...(comenzó a sollozar, golpando con el puño el tablero del carro)...¿te das cuenta de todo el daño que causaste?...cada cumpleaños tuyo, cada cumpleaños mío, cada navidad, cada fín de año, eran días amargos para mí, fechas de preguntarme dolorosamente que sería de tu vida y si todavía te acordarías de mi..."

Pier mantenía la calma sin soltar la mano de Jimmy, le dijo piadosamente:

-"No lo dudes, en cada una de esas fechas yo también pensaba en tí Jimmy..."

La miró rabioso...pensó haciendo una pausa de silencio: "¿que carajos hago después de tanto tiempo hablandole de mi dolor a esta perra pizzera?...ella no tiene una puta idea de cuanto la detesto..."

Destapó Dean otra cerveza, eran las cinco am, tortuosamente Jimmy continuó su detonación hiriente de reproches:

"Eres una maldita perra egoísta, si me hubiera muerto hace un año tú nisiquiera te hubieras enterado...(y volvió a gritar entre sollozos): "¡¡tú me desgraciaste la vida!!...me desgraciaste la vida...te maldigo...yo te maldigo..." Los sollozos cesaron poco a poco y la voz de Jimmy se volvió débil hasta convertirse en un susurro: "Tú no tienes alma"...finalizó.

Poco a poco levantó su cara y miró detenidamente a Pier Angeli...ella había soportado humildemente todos los ataques brutales de Dean, lo miraba con la misma ternura, y ni por un solo segundo le había soltado la mano en todo ese tiempo...entonces el odio de Dean se evaporó por completo, se estremeció completo en el asiento, entonces pensó:

"seis años sin verla, sin oírla, sin tocarla, seis años de abandono y dolor, y ahora está conmigo, aquí, a mi lado, y sólo tengo que extender un poco mi mano para poder tocarla...Dios mío...cuanto la amo..."

La rudeza de Jimmy se convirtió en ternura...acarició la mano de la mujer de su vida con absoluta devoción, y la volvió a escuchar decir:

"Te amo Jimmy..."

A las 6: 48 de la mañana, James Dean bajó tambaleándose del carro de Pier Angeli, ella volvió a casa a esa hora, Dean entró en su departamento y se dejó caer boca abajo sobre la cama, acariciando el espacio vacío de Pier a su lado, fué quedandose dormido mientras murmuraba borracho:

"Maldita perra italiana...cuanto...te...odio...."

Adriana Dammiel Mora

Relatos Videos musicales

El ataque de la charra teibolera, o "que noche la de aquel día"...

Anoche decidí divagarme…tomé el teléfono y le llamé a mi amigote Fransuá, (si, ese wey que anuncia juguetes sexuales en el programa de tv “dulces sueños”), y le dije: “Fransuá, mi sangre necesita alcohol”…y desde casa de Juan de la chingada se dejó venir mi cuate del alma, decidí que pose adoptar para esa noche, la cinicota fue la adecuada…ver a Fransuá siempre me causa calidez de espíritu, arrancamos con el estéreo retumbando con “miedo” de María Daniela y su sonido láser, una de las canciones más estúpidas pero divertidas que he escuchado en mi vida, (esa es la canción que mis amigos y yo escuchamos en el carro cuando salimos de farra)…total, decidimos dar un tour por table dances, caemos primero en el lipstick, todas las bailarinas se descuelgan del tubo para abrazar a Fransuá…pido un agua mineral porque no quiero terminar ebria desde temprano, Fransuá pide una cerveza mientras camina con un enjambre de bailarinas nudistas colgadas del pescuezo, me las va presentando una por una y ellas apenas y me pelan, la fama de mi amigo ha crecido considerablemente, y ya en la mesa las bailarinas se le sientan en las piernas por turnos de a cinco minutos cada una, veo a mi amigo convertido en una especie de Mauricio Garcés de Guanatos, y siento un poco de celitos amistosos…el gerente me insiste para que me beba algo más fuerte, declino la oferta y pido más agua mineral, charlo con Fransuá sobre las novedades de la semana, Fransuá me invita a volver a darles poemas eróticos para su programa, me doy cuenta de que nunca en mi vida había visto tanta mujer encuerada…nalgas al aire por aquí, bubis brincoteando por allá…y con el aire acondicionado del lugar yo nomás no acabo de entender como a estas chicas no les da una pulmonía…tras un rato de departir autógrafos, Fransuá decide que es momento de cambiar de bule, ya de salida me tomo un tequila de hidalgo, y un borracho se me deja venir en la entrada intentando abrazarme, le doy un aventón con fuerza mientras los señores de seguridad lo detienen…pasado el susto, Fransuá y yo nos trepamos al carro escuchando de nuevo miedo con María Daniela…insisto, esa rola es el soundtrack de todas las salidas nocturnas)…y fumando y riéndonos como estúpidos llegamos al Crash…en el Crash la historia se repitió, chicas topless colgadas del cuello de mi amigo, besitos, mordiscos, agarrones de nalga, (de ellas a mi cuate, claro está), mesa de pista y yo pidiendo cerveza a los meseros…la primera desnudista llegó a la mesa y me besó la mano…yo vestida de traje sastre pensé: “órale!!, que educada!”…santos cuerpazos desfilaban por todo el lugar, otras trepadas en el tubo haciendo malabares que de intentarlos yo: ya me hubiera desnucado…iba yo por la sexta cerveza, cuando mi vejiguita comenzó a lanzar alarma de orina…y ahí voy al sanitario con el alcohol comenzando a marear mi cabecita…me senté en la taza y sentí un alivio estrechamente relacionado con lo divino…ya me había secado la chuchi puchi y me estaba subiendo el pantalón, cuando entra donde yo estaba la misma bailarina que me había besado la mano en la mesa…pálida y descolorida me le quedé mirando con los pantalones en las rodillas…y antes de poder decirle salte de aquí: ¡¡se me dejó venir encima con todo¡¡, su mano en mi chuchi, la otra en mi pelo y su boca teibolera en la mía…yo no sabía qué hacer, rarotonga intentaba seducirme en el baño de un table, mi amigo afuera chupando tequila reposado, ajeno a la semi violación que estaba aconteciendo en el baño de mujeres…y yo repitiendo a gritos ahogados por besos babosos: “¡¡¡¡soy buga, detente…soy bugaaaaaa!!!!!!”…cuando me dí cuenta mis calzones ya iban pa bajo, yo ya traía un seno al aire, y la fulana bramaba encima de mi cuello maullando como gata en celo…en ese momento pensé: “Dios mío, esto no me convierte en bisexual verdad?...¡¡que conste que me estoy resistiendo!!”…la fulana, de quién después supe se hace llamar en el bule “la charra negra,” me tomó de los hombros y me azotó contra la pared, desde que me atacó la china en el baño de la Mutualista para madrearme en el 2003: yo no sentía tanto terror…la teibolera me dijo con los ojos desorbitados y la boca babeante: “¡¡¡tú eres Dammiel Mora, yo he visto tus videos y me excitaaaaannn!!!....” tragué saliva sudando frío, y le refute: “¡¡nooo, no,no, me co-co-confundes, yo no soy Dammiel Mo-mora!!”…me miró con cara de loca salida del zapote, y volvió a atacarme sexualmente, era una marmota de 1.75, morenota de pelos rizados pestilentes a perfume de avon, debe haber pesado 90 kilos la maldita, porque verdaderamente me tenía arrinconada como ratón de panadería…comencé a gritar con todas mis fuerzas: “Auxilio¡¡¡…me violaaaaan!!!...me mueroooooo!!!!!!”…por fín mis gritos alcanzaron las orejas de un guardia de seguridad del table, que entró corriendo y abrió la puerta de una patada gritando: “¿Qué pasa aquí?”…para el tipo la escena no ha de haber podido ser más patética…la tipa encima de mí en el excusado, jadeante, con el micro vestido hasta la cadera, pegado de sudor a su aguado y celulítico cuerpo, yo aún con los pantalones en las rodillas, las tetas de fuera y el pelo revuelto, (porque créanme que si se hubiera parecido un poco a Madonna, probablemente si le hubiera hecho el favorcito y hubiera salido de ahí bisexual)…el guardia me la quitó de encima regañándola: “pinche charra, ya estás de nuevo haciendo tu numerito, vamos con el gerente”…me acomodé como pude las tetas en la blusa semi rasgada, mientras la tipa se salía del baño mentando madres…llegué a la mesa con Fransuá, al que casi se le vino el reposado por la nariz cuando me vio en ese estado…”¿Qué te pasó?, te arrolló un camión?...”…”no pendejo”, (respondí), me arrolló un cachalote en el baño…”

Tras la accidentada velada donde hasta la media peda que traía encima se me bajó de volada, Fransuá me llevó a casa carcajeándose todo el camino…mientras yo, hundida en el asiento de junto, cantaba con la vista fija en el parabrisas: “si, después de ir esta noche a la fiesta, yo siento que tú ya no me mereces, me siento rara y un poco inquieta, pues esta noche yo soy de la realezaaaaaa…”

Relatos

Jorge.

Tiene la cara más conmovedoramente bella que yo haya visto en un hombre, lo conocí una noche de 1999 en el zona bar, entonces él tendría unos 24 años, se me acercó como fantasma, con esto quiero decir que cuando me di cuenta ya lo tenía a un lado diciéndome “ Hola”…

mi primer impacto con esa cara fue devastador…la perfección existía…era moreno el muchacho este, eso si, no era alto, y a los 24 años estaba metido en un bar rockero, vestido con suéter de cuello alto, saco de oficinista y pantalón formal, el cabello corto, y si algo nunca olvido: es que emanaba un suave aroma a miel de maple…preguntó mi nombre y se lo dije, entonces dijo llamarse Jorge…Jorge miraba de un modo preciso, directo y curioso, los ojillos hermosos oscuros tenían siempre un dejo de preocupación, y la boca, tal como decía Oscar Wilde: “se le plegaba inevitablemente en un mohín desdeñoso”…Jorge era asesor de diputado por aquel entonces, y lo más urgente para él luego de decidir abordarme en el bar porque yo le había agradado mucho: era averiguar hasta que punto me gustaba la música de Eric Clapton…lo primero que preguntó después de las presentaciones oficiales fue eso: “¿te gusta Eric Clapton?”…coincidentalmente, resultó que Clapton me gusta, y mucho, suficiente para que Jorge se sentara a mi mesa a saciar su siguiente duda tormentosa, se frotaba mucho las manos, al tiempo que cuestionaba, como conductor de programa de premios: “Dame tres nombres de canciones que te gusten de Clapton”…perpleja por su insistencia le respondí a quemarropa: “Old love, blue eyes blue y running in faith”…a partir de ese momento Jorge decidió, según sus propias idílicas palabras: que yo era la mujer de su vida…y por pendejo que parezca: yo pensé que él era el hombre de mis sueños…maldito el momento en que siquiera lo pensamos…eso fue el atropellado comienzo de una historia escrita de noche, historia de bares, cervezas y vodkas, canciones de Clapton, besos, cachetadas (mutuas), escenas escandalosas de pasión y rechazo en plena vía pública, parrandas y resacas que duraron cuatro años…el tipo sólo tenía 2 temas de conversación general: la política y Clapton…y el centro de nuestra atracción era discutir por todo, si mi actor favorito es Pacino, entonces Jorge me salía con que De Niro era mejor, si yo decía Beatles él refutaba Rolling, tardé tres años en darme cuenta que Jorge y yo jamás haríamos pareja, a pesar de la total y devastadora atracción, a pesar de los gustos parecidos y el mismo nivel intelectual, a pesar de lo mucho que disfrutabamos estar juntos, a pesar de aquellas madrugadas en casa de mi hermano, en esas reuniones literarias donde acabábamos maldiciéndonos, mandándonos al carajo y yéndonos juntos de ahí forcejeando a recorrer otros caminos mientras la noche existiera…a pesar de todo eso: el amor era imposible, imposible una vida juntos…tres años tardé en darme cuenta de que lo que mantenía viva la pasión de Jorge por mí: era la idea del amor nunca alcanzado…si me alcanzaba y realizaba su ideal erótico conmigo: ese amor moriría…y a Jorge le interesaba que ese espejismo inalcanzable se mantuviera siempre así: inalcanzable…fue mi hermano quién me lo advirtió de tiempo atrás, mi hermano estudiaba psicología, y sentenció: “este tipo es inseguro, tal vez padeció maltratos de niño o algo, esto hace que su ideal romántico tenga que ser imposible en su mente, porque piensa que de entrada es imposible que lo ames, y segunda, que si lo amas y tienen intimidad: vas a abandonarlo después de eso”…luego de tres años enamorada del ex asesor político ahora convertido en maestro universitario, puse a prueba las conclusiones de mi hermano, y me llevé a Jorgito a un hotel…se la solté sin rodeos: “estás de suerte, tres años son mucho, consumemos nuestras cosechadas pasiones de antaño”…como cinematográfica coincidencia, Café Tacuba se escuchaba dentro de la habitación con esta hermosa frase de la canción “eres”:

“No te has imaginado

lo que por ti he esperado

pues eres

lo que yo amo en este mundo

eso eres…”

Y si querido lector: Jorge era, lo que yo más amaba en este mundo en ese momento…y de poco me valió, porque dentro de la habitación 14 del motel jardín esa noche pasó lo de todas las noches compartidas antes entre mi amor y yo: pleito, manotazos, forcejeos, besitos, maldiciones…y nada más que sólo eso…

Ya convencida y resignada de que no había modo de lograr absolutamente nada más entre Jorge y yo, yo continué mi vida habitual, publicando mis artículos en revistas, compartiendo las bohemias del fin de semana en el desván de mi hermano: el atinado vidente de mis amores frustrados, y con un nuevo guapo amiguito con el que mataba el aburrimiento, este nuevo y joven amigo, (3 años más joven que yo), no era culto, ni intelectual como Jorge, pero en base a su incultura resultaba menos conflictivo y exigente, además de ser acoplable a cualquier lugar y situación, al lado de mi nuevo compañero, vinieron tiempos de paz y felicidad, el muchachito de barrio no me discutía por pendejadas, era dócil y domesticable como animalito de monte, y trajo a mi vida sin habérselo pedido: aquel amor que tanto esperé que Jorge se decidiera a vivir conmigo…encontré el amor, el amor duró año y medio…tiempo en el que Jorge regresaba cada cierto tiempo al zona o a la mutualista a buscarme, me veía, me jalaba del cuello y me susurraba al oído: “como he extrañado a mi novia”…y yo le invitaba una cerveza mirándolo ya con el cariño con que se mira a un viejo amigo, con ese cariño añejo con que se observa a la distancia a un compañero de viejas madrugadas bohemias…ya solo atinaba a responderle, si acaso con una mezcla de irónica añoranza: “Oh my darling: you look wonderful tonight”…

Relatos

Relatos para desvelados antreros, por Dammiel Mora...