He buscado tus ojos

Todo el día

En el óleo de tu rostro

Y sólo he encontrado

Dos cavernas

Donde vuelan

Miles de murciélagos

Ebrios

Tus labios trémulos

Delineados

Por algún pincel alado

Bañados de rojo carmesí

Por el vaho del sol

Hoy están pálidos

Sin vida

En cortejo fúnebre

Como esperando

Ser sepultados

En el cementerio del tiempo

Mientras una campana

Gótica

Llora flores de colores

Tu rostro es la ausencia

Misma

No hay antorchas encendidas

De pasión

Ni la luna se baña las noches

En las aguas frescas

De tu boca

Tampoco las nubes caprichosas

Invaden

Con sus cuerpos de neblina

La llanura de tu faz

Estás sembradío olvidado

Donde los frutos esperados

Lanzan semillas de agonía

Al arcón

De la muerte...

No hace mucho te vi

Flotando

Sobre las aguas vertiginosas

Del mar apasionado

Donde las grandes olas

Son gemidos de vírgenes

Viejas

Desdentadas

Las marejadas nocturnas

Son los lamentos

De los desdichados

Los silencios del mar adentro

Son los gritos inconclusos

De los suicidas

Mientras los "ecos del agua"

Se añejan

En lo cuerpos

De las embarcaciones encalladas

Tú te conviertes en la sirena

Aurea

Que todo "pirata loco"

Desea atrapar

Para llevársela a su nido de amor...

Hoy estás en blanco y negro

Toda

Pero te sientes el arco iris

Que ilumina

El mundo de tus tristes enamorados.

 

                                                                                                                                             El Seis

                                                                                                            poetaelseis@yahoo.com.mx