El aire frío del Distrito Federal en la tarde: me trae a la mente tu imagen de maleante de la nota roja, cuando un amigo en común me cuenta por teléfono que te vio hace unos días en la camioneta de tu padre...con ella...

Nuestros destinos son películas absurdas, que para mi son películas desastrosas, infames, crudas y tristes, pero para Dios son divertidas y desternillantes...

Camino las calles del centro de la capital con gabardina, al más puro estilo de James Dean, soy una chica James Dean, o al menos ando por la vida con las mismas actitudes del rebelde sin causa...paso por un café  a un 7eleven, enciendo un benson dorado y camino con el cigarro en los labios y el café en la mano...la luz roja del semáforo me detiene en avenida Juárez y eje vial...maldigo mi vida por millonésima vez en 34 años...estoy muerta...creo que estoy muerta, como tal me siento...camino entre la gente como un ente flotante invisible...soy casi casi un alma en pena, nunca caminaré estas calles contigo...tu debes cumplir otros destinos...curioseo en sanborns azulejos, compro una revista de decoración de interiores y camino por tacuba, por gante, por bolívar...llueve finito, de esa lluvia chinga quedo, que parece insignificante pero bien que te alcanza a joder...

Entro a un cyber a checar mis correos y mis blogs...nada me sorprende, correos de la familia que vive en el gabacho, invitaciones de amistad para hi5 y facebook, elogios e insultos de mis seguidores y detractores del blog...los elogios siempre son mayoría, me causan calidez emocional, los agradezco, la critica constructiva me sirve para intentar mejorar mi desempeño bloguero, las escasas ofensas de envidiosos: me las paso por la entrepierna, la envidia que es obvia me alimenta la vanidad...hoy el mundo amaneció apático...

Me meto al salón corona en bolívar y le cuento mis penas a Julio el cantinero, una cerveza con caldo de camarón me hace sentir por un solo momento viva otra vez...es el justo momento en que decido comenzar una dieta de cerveza y caldo de camarón, creo que si la adopto como algo habitual: en medio mes puedo bajar unos cinco kilos...Julio me da ánimos y me recuerda que soy joven, y según afirma: guapa...trato de descifrar si lo dijo de corazón, o solo para hacerme sentir mejor...lo haya dicho por lo que fuera: le dejo 20 pesos de propina...

No sé que día es hoy, no se que hora es...apenas pongo un pie fuera del salón corona: vuelve a llover, y me carcajeo en la banqueta, con la lluvia cayéndome encima, miro al cielo, extiendo mis brazos y grito con todas mis fuerzas:

¡¡Yo también te amo Dios!!...

Y pienso en ti...que a la misma hora debes estar cargando o picando piedras... ¿Cuántos kilómetros hay del DF a Guanatos?...hay mucha distancia entre tú y yo...lo realmente hermoso es que a pesar de todo: te siento conmigo aunque lo nuestro es la clásica historia del amor tormentoso e imposible...entonces percibo más claramente que estoy viva...porque me detengo frente a un aparador cualquiera y veo tu cara...veo tu cara en el maldito aparador, y nadie más puede verla...solo yo...y los latidos son poderosos y asfixiantes...¡¡tengo un corazón!!...oleadas de calor y frío me recorren el cuerpo como caballos salvajes...¡¡tengo un cuerpo!!...y me percato de que amarte es lo único humano que me queda en la mente y el alma...he perdido mi esencia humana, he perdido todo vestigio de decencia, bondad o caridad por el mundo...pero no pierdo mi amor por ti...no pierdo mi devoción por tu mirada, no pierdo dentro de mi mente tu sonrisa...no me permito perder nada que tenga que ver contigo...eso pretendo llevármelo conmigo hasta la muerte...que sea lo único valioso, lo único digno que se me reconozca después de muerta, que mis lectores, seguidores, enemigos, amigos y detractores puedan decir: "Dammiel Mora era una perra, que amó como nada en el mundo a un hombre que fue toda su desgracia"...poso las manos en el cristal del aparador y le doy un beso...los transeúntes piensan que estoy loca...me vale cien chingados...no me pagan la renta ni me dan de comer...

Camino de regreso a la colonia tabacalera, a mi cuarto de hotel, ahora convertido en mi hospedaje de tiempo indefinido en la ciudad; el cuarto 326 ya es mi casa...debo mandarle desde mi lap top, escritos nuevos a revistas y editoriales...Garibay tenía razón: ser escritor es un oficio hambreado...mi vida es un video clip en blanco y negro...atravesando la alameda central me doy cuenta de que ya me chingué media cajetilla de cigarros...a media alameda un hombre hermoso viene caminando hacía mi, también trae gabardina negra...es como un ángel flotante...a 4 pasos de mi lo reconozco...es Alan Ledesma...y se evapora en el aire, desaparece...y me deja temblando a media alameda, el aire citadino se vuelve más frio...

Camino por Juárez con la emoción de mi encuentro fugaz con Alan...cuatro minutos más tarde estoy inmersa en la calle Edison...Edison me trae recuerdos de mi infancia, de mi padre alojando a la familia en el hotel New York en sus viajes como gerente de editoriales...pero en este momento del tiempo, yo estoy sola en el DF, ya no tengo 5 años como entonces, mi madre está en Guanatos, mi hermano en California, y mi padre: seis pies bajo tierra...

Llego a mi casa, el hotel Ibiza; me avisan que en mi ausencia me llamaron Rodolfo y José, editorialistas de un par de revistas culturales chilangas...le pido a la recamarista que me suba la cena: una bolsa de papas fritas y 3 cervezas corona...abro mi cuarto y prendo la lap top, me fumo el quinceavo cigarro del día, desde la ventana observo el monumento a la revolución, sigue lloviendo, me quito la gabardina empapada de lluvia acida...la recamarista toca a mi puerta y le pago la cena, de paso le encargo para el día siguiente el desayuno: café americano bien cargado y una cajetilla de bensons dorados...la mujer toma nota y se va...me quedo sola...con tu imagen en la pantalla de la lap top, me siento en la cama mirando tu cara seria en la pantalla...y llega el derrumbe incontenible...inevitable...lloro océanos, lloro saudades, lloro fracasos del alma, frustraciones saladas, te maldigo escondiendo la cara entre mis manos, 6 años después del primer final: volviste a chingarme la vida...debes reírte satisfecho pensando que igual que la pendeja de Britney: oops...lo hiciste otra vez...regresaste para darle mantenimiento a mi pasión por ti, volviste a darme tu tiempo, tus noches y tu amor por unos meses, para así asegurarte de que podrían pasar más años sin que yo pudiera olvidarte, a ti te interesa procurar que yo te ame para siempre...y yo daría la mitad de mis contados bienes por escuchar tu voz al teléfono una vez más, daría todo por un solo correo tuyo, donde me dijeras que la historia no ha terminado, daría todo por encontrar uno de aquellos mails que me mandabas hasta hace apenas unos meses, que llevaban por titulo un "te amooo, pronto nos veremos", que me daba motivo para salir de casa y seguir viviendo...lloro y después me carcajeo con la cara bañada en llanto, porque pienso en esos pocos imbéciles anónimos de los blogs que piensan que pueden joderme dejándome comentarios ofensivos donde dejan claras sus frustraciones y envidias...pobres pendejos, deberían saber que el mayor daño de la vida: ya me lo hiciste tú...después del daño que tú me hiciste: lo demás ya no puede afectarme nada...soy inmune a las envidias, soy inmune a los insultos, inmune a las ofensas, inmune al dolor...el único dolor que aún puedo sentir: es el de amarte y no tenerte...lo demás me causa risa...cierro la lap top y me acuesto con una cerveza en el buró y un cigarrillo en la mano, comienza a darme sueño...si no amanezco calcinada porque el cigarro incendie mi cama: mañana será otro día del resto de mi patética existencia...