un hombre necesita una mujer
que le mesure el talle
que lo bese y le bese
que lo abrace y le abrace
que lo faje y le faje
que lo rinda y le rinda
que lo cargue y le cargue
una mujer que le sepa contar
las arrugas de la nuca
(sin inquietarlo)
y lo multiplique
y le multiplique
un hombre necesita una mujer
para poder sacar
y levantar del suelo
con su propia simple mano
el sol durante el cielo
en el transcurso de cada madrugada,
para abandonar con toda corrección sus fantasías,
procrear padres, abuelos y héroes plenamente,
(dioses de cuando en cuando, hasta enemigos)
ejercitar el miedo, el valor mudo, la sonrisa
sacar aguas del pozo
duraznos tiernos del olvido
transitar los desiertos
llevar nubes a cuestas
bailar con el pandero
y la inconciencia del oso
aprender a ir muriendo mejor cada segundo
y hasta a hacer el ridículo con algo de sentido.









lindo aunque el ridiculo sin sentido me suena mas valiente y mas romantico...
buen punto compañera sirena...
Hace poco, escribí un poema sobre el ridículo en el amor, que interpreta el poema que citas. Cómo me gusta de este poema de Andrade "sacar aguas del pozo/ duraznos tiernos del olvido". Argivo.