Queridos lectores del blog bohemio: en este sábado relajado, a falta de tv por cable, (nos cortaron el servicio por “exceso de pago”), me he permitido darle un vistazo a la pobre programación de la tv abierta, y creanme que nadie sabe el cable que tiene hasta que lo pierde, en esta imperiosa necesidad de ver televisión aun a costa de que esta no sea hecha con la mejor calidad, harta de tolerar los programas de humor vulgar de Jorge Ortiz de Pinedo y de infomerciales que venden ungüentos milagrosos para rebajar 10 kilos en tres días: me topé con la barra de películas que el canal 7 presenta bajo el nombre de “sabado apantallante”, (lo único apantallante es el pésimo gusto para elegir las películas que pasan)…y vaya que es una tortura fletarse el mega churro llamado: “Dirty dancing 2: habana nights”, secuela de aquel memorable churrazo de los 80´s protagonizado por Patrick Swayze, lógicamente llamado Dirty Dancing…esta desafortunada secuela está patéticamente protagonizada por mi compatriota, el triunfador y carismático Diego Luna…en los últimos 20 años me he cansado de ver películas Hollywoodenses con el mismo argumento trillado, la chica yanqui de clase alta, con padres y pretendiente estirados, que fastidiada de su vida de lujos superficiales: se enamora de un modesto obrero, sirviente, jardinero, ó mesero latino, (porque habitualmente en Hollywood ese es el papel clásico que se le otorga al latino), siempre, siempre la chica yanqui se enamora del latino humilde, trabajador y menospreciado por los norte americanos, el latino ha sido interpretado en distintas películas con el mismo argumento, por una infinidad de actores latinos que conscientes de que esa es la única manera de obtener un rol en Hollywood: acceden a interpretar este tipo de papel que denigra y rebaja la imagen de nuestros países en el mundo, en este tipo de tramas, la chica gringa burguesa es invariablemente forzada a comprometerse con un rico gringo burgués y prepotente, a quién sus padres ven con buenos ojos para el futuro de su familia, la desdichada chica se enamora entonces del latino, siempre ataviado como pandillero callejero, y el romance florece siempre en algún lugar donde el latino acude regularmente a bailar salsa con sus amigos vestidos como pachuchos de barriada…por lo general la chica gringa acude al lugar donde van los latinos a escondidas de sus padres, a quienes el hecho de que su heredera rubia se relacione con un latino que baila salsa: es el equivalente a una humillación digna de suicido inminente…viéndose a escondidas de los padres con el galán latino: la gringa de clase alta descubre que se siente más a gusto con los amigos pachuchos del protagonista, que con sus amistades burguesas gringas…al mismo tiempo que descubre que aunque es gringa: el ritmo de la salsa es inigualable, a tal grado que después de 25 minutos de película: la gringuita ya baila sones cubanos con una destreza que haría palidecer de envidia a Niurka Marcos…
En este tipo de películas, la trama central del filme es una competencia de baile, donde la rubia bailará salsa, merengue, lambada ó cualquier ritmo tropical con el protagonista latino, tendríamos que ser muy imbeciles para no saber desde el principio que la pareja ganará la competencia tras una serie de obstáculos que los padres de la chica, los amigos del chico y sus rivales de baile les pondrán en el camino al triunfo, aún así la pareja romántica vencerá esos obstáculos, ganará la competencia, e impondra su amor ante sus amigos y familiares, el protagonista latino, (llamese Diego Luna, Chayanne, Ricky Martin o cualquier actor de ese tipo): le pondrá tanta “pasión” al meneo de sus caderas en la pista de baile, que esto será más que suficiente para convencer a los padres yanquis de su novia que él es un ser humano maravilloso, (como si ser un gran bailarín fuera sinónimo de buen marido)…embobados con ese baile fenomenal, los padres gringos terminarán contagiados de los ritmos tropicales del lugar, terminarán revolviéndose entre los latinos que antes despreciaban, (invariablemente los nobles latinos se portarán maravillosamente con los gringos, olvidándose en un momento de todas las ofensas que les hicieron, y hasta prestándose en las escenas finales a enseñarles a bailar salsa¡¡¡)…y lógicamente: al final el amor triunfará, los gringos nos hacen el favor de aceptarnos y hasta se “rebajan” a relacionarse con nosotros los latinos, olvidándose de que según esto, ellos son los hijos preferidos de Dios, el país más fregón del mundo: la raza superior de la especie humana…en este tipo de películas: invariablemente los lugares donde se concentran los latinos a bailar son corrientes y llenos de humo, las mujeres latinas son representadas como prostitutas que viven todo el tiempo bailando excitadas, enseñando siempre las nalgas y los pechos como ofreciéndolos, con la piel sudada y aceitosa…y cuando los gringos entran donde los latinos bailan: siempre ponen gesto de escandalizados, al mirar horrorizados los bailes indecentes y promiscuos donde los hispanos casi fornican bailando en la pista…(esa es la imagen que Hollywood vende de Latinoamérica)…dejando a un lado la indignación que me provoca que existan actores latinos que se presten por unos dolares a denigrar de esa manera la imagen de Latinoamérica en el mundo), Dirty Dancing 2 presenta situaciones verdaderamente absurdas e incoherentes, un ejemplo: la trama se desarrolla en la Cuba de los años 50´s, y en un salón de baile clásico cubano de esa época: resulta que la orquesta interpreta salsa con arreglos de los noventas, y todas interpretadas en inglés…en el colmo de lo mal hecho: ¡¡Diego Luna y la protagonista ensayan sus pasos de baile con “Hip´s Don´t lie” de Shakira como tema de fondo¡¡…y si de cursilerías se trata: no pudo faltar el mismísimo Patrick Swayze, ¡¡interpretando al maestro de baile que le enseña a la gringa protagonista a bailar en un par de días mejor que todas las bailarinas juntas del tropicana¡¡)…total…Hollywoodismos típicos, majaderías descaradas a nuestras raíces y nuestras culturas…no podemos dejar de verlo, aunque no podamos hacer nada por cambiarlo, siempre existirán productores gringos dispuestos a denigrar nuestra cultura, y siempre existirán actores latinos que se presten a cosas tan asquerosas con tal de ganar dolares y lograr su tan anhelado crossover…que vergüenza Dieguito Luna..yo me sigo quedando con Gael…
Adriana Dammiel Mora.








Ese cine que recurre de manera reiterada a la explotación de los bailes latinos, y discrimina a quines son de más abajo de Río Bravo, no es más que la prolongación del desprecio conque siempre Los Estados Unidos han mirado a América Latina su traspatio. Claro que dejan espacios para la conmiseración, con la gringuita que se pasiona por un latino que conmueve por su virtud dancística. Esas películas no tienen pies ni cabeza, pero se venden, porque hay latinos tontos que sueñan con tomarse hoolywiid con su virtud para el baile. Sueños de perro viejo, como decía mi mamá. Todo proyecto artístico o literario se construye con el trabajo y una ética del quehacer.
Un beso. Argivo, quien ya la extrañaba.
Sólo decirte guapa bohemia que te deseo un buen día de amistad por internet. Un abrazo desde España.
gracias meblas¡¡, un abrazo grande desde tu pais hermano: Mexico¡¡